
Los componentes de la redacción de La Huella Digital no vamos a estar ni en Austria ni en Suiza para contarte “in situ” todo lo que acontezca en la Eurocopa, pero intentaremos hacer lo posible para que la vivas como si estuvieras allí. Armados de una televisión y muchas ganas de fútbol, os ofreceremos nuestro peculiar análisis al finalizar cada jornada. ¿Será, por fin, el año de España? ¿Conseguirá Italia el doblete Mundial-Eurocopa? ¿Habrá alguna selección que dé la sorpresa como lo hizo Grecia hace cuatro años? Todo esto lo iremos viendo aquí, en La Huella Digital. ¡Podemos!
Una vez hecho este previo, al igual que la Eurocopa tuvo su ceremonia de inauguración, comenzamos nuestro análisis con la primera jornada de la competición. No hubo muchas sorpresas destacables. La única la tuvimos en el “grupo de la muerte”, el C, en el que Holanda pasó por encima de la actual campeona del mundo, Italia. No fue la única selección que destacó, ya que también lo hicieron Portugal, Alemania y España. El combinado nacional deslumbró a toda Europa y se postuló como candidata a levantar el trofeo el próximo 29 de junio. Pero nadie puede lanzar las campanas al vuelo todavía. La Eurocopa no ha hecho más comenzar…
Grupo A: Portugal presenta su candidatura al título.
Con el Suiza-República Checa se levantó el telón futbolístico de la gran cita europea. Era el partido inaugural y, como tal, en él estaban puestas las miradas de todos los futboleros europeos y mundiales. Pero el encuentro defraudó sobremanera. El fútbol no fue tan vistoso como se esperaba e incluso brilló por su ausencia durante algunos momentos del juego. Los nervios por abrir la competición y las ganas de no perder el primer partido hicieron que Suiza y la República Checa ofrecieran un partido muy aburrido. Los jugadores helvéticos no demostraron gran cosa y, si acaso, los checos se merecieron algo más la victoria por la mínima que consiguieron.

Grupo B: Alemania, reina de la eficacia.
La segunda jornada de competición arrancó con el debut de los austriacos ante la selección croata. Igual que ocurrió con el encuentro de la otra anfitriona, no se vio mucho fútbol. Únicamente un penalti a favor de Croacia transformado por Modric en los primeros compases hizo variar el marcador y a partir de ahí imperó la ley del mínimo esfuerzo. Esta racanería la aprovechó Austria para darle una pizca de emoción al encuentro, pero su falta de calidad fue insuficiente para lograr la igualada.

Grupo C: Holanda dio una lección de “fútbol total”.
El denominado “grupo de la muerte” abrió fuego de la mano de Rumanía y de la Francia “post Zidane”. Se esperaba mucho más de este partido. Los futbolistas rumanos intentaron jugar la pelota durante el primer tiempo, pero en la segunda parte decidieron que el empate les era beneficioso y se encerraron atrás para conservarlo. Mientras tanto, los franceses se vieron incapaces de desenmarañar la telaraña defensiva de su rival. No hubo ni mucho juego ni muchas ocasiones de gol. Otro “bluff” más en el primer empate sin goles de la Eurocopa.

Grupo D: España disipa todas las dudas.

Grecia y Suecia, los otros dos rivales del grupo de España, saltaron al césped para cerrar la primera jornada de la competición. Vislumbrando el once inicial de Grecia, con cinco defensas, estaba claro que nos íbamos a encontrar con la misma selección austera que consiguió ganar contra todo pronóstico la Eurocopa de Portugal hace cuatro años. Y así lo fue. Por momentos el espectáculo fue bochornoso y los silbidos del público fueron constantes ante el inoperante juego griego (sus centrales estuvieron pasándose la pelota entre ellos sin que se vislumbrase intención alguna de atacar durante un buen rato durante todo el encuentro). Gracias a Dios, a veces el fútbol es justo y Suecia obtuvo como premio a sus ganas de jugar al fútbol los dos goles con los que se cerró el encuentro. Atentos al de Ibrahimovic, ¡vaya zapatazo! Visto todo esto, Suecia se postula como el máximo rival de España en el grupo.
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