11 de noviembre de 2013
Madrid Games Week, una bendición para los jugones de nuestro país
10 de mayo de 2011
Cierra Súper Pop: ¿con qué forrarán sus carpetas las adolescentes?
Ayer una noticia trastocó nuestras vidas: la mítica revista Súper Pop echaba el cierre tras más de treinta años revolucionando las hormonas de los adolescentes. La crisis económica en la que vivimos y el gran daño que ha provocado internet a las publicaciones en papel han sido los principales detonantes. De todas formas, la revista seguirá existiendo en la red y su periodicidad pasa a ser semanal. No todo está perdido. “¿Cómo se harán famosos los grupos de música ‘de tres al cuarto’?”, “¿Cómo se enterarán las adolescentes de que no se pueden quedar embarazadas por dar un beso?” y, sobre todo, “¿De dónde se sacarán ahora las fotos de los ‘famosillos musculosos’ para forrar las carpetas del instituto?” han sido las preguntas más repetidas en Twitter desde ayer.
Y es que Súper Pop ha marcado a varias generaciones en nuestro país. La revista era una fuente de información imprescindible para todo aquel que quería saber‘a cuál de las cinco Spice Girls te parecías’ o ‘qué signo del zodiaco conectaba mejor contigo’. No mintamos: ¿quién no ha hecho un test de la Súper Pop?
Aunque mucha gente hacía siglos que no oía hablar de esta publicación (cosas de la edad), todos lamentan su cierre. Porque echar un vistazo a su web no será lo mismo que llevar la revista arrugada en la mochila para enseñársela a tus amigos. Se pierde el encanto.
En fin, siempre nos quedará internet como dicen. Eso y correr al kiosco a hacernos con el último número, que estará disponible hasta el domingo 22 de mayo. Yo que vosotros no me lo pensaba. Es un número histórico. Y además aparecen Justin Bieber y Robert Pattinson. ¡Corre a por ella!
26 de mayo de 2009
Superar la crisis es muy fácil… si lo intentas
¡Oh, no! ¿Qué ven mis ojos? ¡Es la temida crisis que asola el mundo! Esa que está destrozando la vida de todos los humildes habitantes de este mundo. Esa que no afecta a los ricachones. Ni a los políticos. Ellos la combaten subiéndose el sueldo. ¡Qué fácil lo tienen! Pero, ¡ay!, los ciudadanos de a pie, como siempre, son los más perjudicados…Hay dos opciones para pasar estos tiempos oscuros. La más fácil y a la vez más cobarde es bien simple. Localice un edificio alto (al ser posible el más alto de su ciudad). Diríjase hacia él y acceda a la azotea. Una vez allí súbase al poyete y mire hacia abajo. Las personas parecen hormiguitas, ¿verdad? Cuando se le haya pasado el temblor de piernas respire profundamente. A continuación grite a los cuatro vientos: “¡adiós a la crisis!” y salte al vacío. En unos segundos la crisis habrá desaparecido por arte de magia. Es un método 100% efectivo si se realiza correctamente. ¡Y además consigues una nueva vivienda de regalo! ¿A quién no le gustaría vivir al final del paseo de los cipreses en una lujosa tumba llena de gusanos?
Pero si eres de los que prefieren ponerle buena cara a la vida seguro que optas por la segunda vía. Sí, la crisis es chunga y nos afecta a todos, vale. Pero se puede vivir felizmente a pesar de todo. La clave está en disfrutar de los pequeños placeres que nos ofrece la naturaleza. El simpático ‘buenos días’ del vecino de enfrente, el dulce tacto de la mano de la camarera al darte el cambio de tu café, toparte con un bonito paisaje de camino al trabajo, las carcajadas de un niño jugando con sus juguetes en el parque, el abrazo sincero de tu pareja… Producen la misma satisfacción que pasar una noche en un hotel de lujo o meterse un jugoso entrecot entre pecho y espalda. Pero tienen una gran ventaja: ¡son gratis! Y además endulzan y alegran la vida. Disfrutando de estas pequeñas cosas nuestra existencia será cada vez más feliz a pesar de los tiempos aciagos que corren.Así que ya sabes, si quieres pasar de la crisis como si no supieras de su existencia (“¿Crisis? ¿Qué crisis?”) sólo tienes elegir una de las dos propuestas. Los cobardes, al hoyo, y los inconformistas a transformarse en Amélie Poulain y a disfrutar de los placeres escondidos que esta vida nos ofrece. Con este planteamiento seguro que la convertiremos en un precioso campo de flores. Y nos olvidaremos de la crisis, que era el fin principal de este “método”. Disfruta de la vida porque no hay más que una…


